Demasiado profundo en el vacío del espacio,
en el corazón de las tinieblas de un corazón humano,
el deseo de una vida sin principio director se forja,
templado por la rabia.
Buscamos el hogar sin darnos cuenta
de que vivimos en él, vayamos a donde vayamos.
Sólo renunciando a una idea peor seguimos, peregrinos,
engañando al miedo para ser nuestro aliado,
llevados por la tormenta.
Rebeldes con una causa mayor que el bien seguimos, peregrinos,
cargando con la culpa de una vida sin faltas.
Surely the golden hours are turning grey
And dance no more, and vainly strive to run:
I see their white locks streaming in the wind...
Each face is haggard as it looks at me,
Slow turning in the constant clasping round
Storm-driven.
"Nadie es capaz de hablar honestamente de sus sufrimientos hasta que ha dejado de sentirlos."
Arthur Golden, "Memorias de una geisha"